La Academia ha contratado dos unidades móviles (una de reserva) para la realización del debate, cuya factura ronda los 70.000 euros.
Parte del operativo técnico puesto en marcha para el 7-N ha sido duplicado para evitar cualquier tipo de incidencia, como es el caso de los grupos electrógenos (seis en total).
Los equipos de iluminación, cámaras, cabeza caliente (cámara con grúa) y steadicam (cámara atada al cuerpo) tiene un coste de unos 40.000 euros.
Otros epígrafes contemplan la sala de prensa, habilitada con líneas ADSL para prestar servicio a 400 periodistas (de momento) de medios nacionales e internacionales, con un coste previsto de 20.000 euros.
A estos se añaden 35.000 correspondientes a las pantallas de televisión (ubicadas en la sala de prensa, la zona de invitados, los camerinos en los que se instalarán los asesores de los candidatos;
20.000 euros catering para periodistas e invitados,
10.000 euros concepto de transporte
15.000 en el capítulo de acreditaciones (a cargo de la empresa MSL).
Todo teniendo en cuenta que ni el moderador (Manuel Campo Vidal) ni el realizador (Fernando Navarrete) ni los más de 100 académicos involucrados en este espectacular operativo cobrarán un euro por su trabajo. “Lo vemos como un servicio público y como un servicio a la democracia”, dice Martín. Los árbitros serán prácticamente los únicos que percibirán su minuta: 1.700 euros. Como si saltaran a la cancha de baloncesto.
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